Privacidad
Última actualización: 2026-08-23
Chatter es un grupo de lectura: tres amigos con opiniones que van un capítulo por delante de ti y, si te apetece, los propios personajes del libro. Para eso hace falta saber por dónde vas y qué le has dicho al grupo, y nada más.
Esta política vale igual para la web y para la app de App Store y Play Store: es el mismo servicio.
Quién trata tus datos
Responsable. Chatter, responsable del tratamiento de tus datos. Para cualquier cosa relacionada con ellos, incluidos los derechos que se explican más abajo: robertoot99@gmail.com.
Chatter lo lleva una persona, no una empresa con oficina, así que aquí no hay una dirección postal publicada: no es de recibo publicar el domicilio particular de nadie. Si necesitas una para un requerimiento formal, pídela en ese correo y se te facilita por escrito.
No hay delegado de protección de datos: Chatter no trata datos a gran escala ni categorías especiales, así que la ley no lo exige. Escribes al correo de arriba y contesta una persona.
Qué se guarda
Tu cuenta. Entras con Google y de ahí se guarda tu correo, tu nombre y tu foto de perfil si la tienes. La contraseña nunca pasa por aquí: la comprueba Google.
Tus lecturas. Qué libros tienes abiertos, por qué capítulo o página vas, cuándo fue la última vez que leíste, qué terminaste y qué abandonaste (y el motivo, si lo dijiste).
Tus conversaciones. Lo que escribes en el chat y lo que te contestan, para que la conversación siga donde la dejaste.
Tus preferencias. Idioma, tema claro u oscuro, cada cuántos días quieres que te den un toque.
Tus clubes. Si montas o te unes a un club de lectura, los demás miembros ven tu nombre, tu foto y por qué capítulo vas.
Tus dispositivos, solo si enciendes los avisos. Una suscripción del navegador o un token del móvil. Sirven para una cosa: entregarte el aviso. No identifican a nadie fuera de aquí.
El libro que subes
Si subes un EPUB o un PDF, ese fichero es tu copia privada y se trata como tal: se guarda en tu carpeta, cerrada con permisos a nivel de base de datos, y no lo ve nadie más: ni otros usuarios ni el resto de la app.
De ese fichero solo se guarda su estructura: los títulos de los capítulos, su orden y cuánto ocupan. El texto de la obra no se almacena en ninguna base de datos, no aparece en la interfaz y no queda en registros ni en caché.
Durante una conversación, el servidor abre tu fichero, saca únicamente el capítulo por el que vas (y el siguiente, que es hasta donde el grupo puede saber) y lo usa para esa respuesta. En cuanto la respuesta sale, ese texto desaparece.
Puedes borrar el fichero cuando quieras desde la ficha del libro.
Con qué base legal
Para prestarte el servicio (tu cuenta, tus lecturas, las conversaciones, los clubes), la base es la ejecución del contrato que aceptas al usar Chatter (art. 6.1.b del RGPD). Sin esos datos no hay app: no se puede saber por qué capítulo vas si no se guarda por qué capítulo vas.
Para los avisos y para la medición de visitas, tu consentimiento (art. 6.1.a). Los dos se encienden apagados, los enciendes tú, y se apagan desde Ajustes cuando quieras. Retirarlo no afecta a lo hecho antes de retirarlo.
Para el cobro de la suscripción, otra vez el contrato, y la obligación legal (art. 6.1.c) en lo que toca a facturas y contabilidad.
Para que la app no se rompa ni se abuse de ella (límites de uso, registros de seguridad, bloqueo de subidas raras), el interés legítimo (art. 6.1.f) en mantener el servicio en pie y seguro. Es lo mínimo imprescindible y no se usa para perfilarte.
Con quién se comparte
Supabase guarda la base de datos, las sesiones y los ficheros.
El proveedor del modelo de lenguaje recibe, en cada turno, lo necesario para contestar: quiénes son los personajes, por dónde vas, los últimos mensajes de esa conversación y el fragmento efímero del capítulo. Ese proveedor está configurado para no entrenar con lo que recibe.
Google interviene en el login (y, si enciendes los avisos en el móvil, en la entrega del aviso a través de Firebase).
Vercel sirve la aplicación y, si lo has permitido, cuenta las visitas (Vercel Analytics: cuántas y a qué páginas, sin cookies, sin seguirte entre webs y sin cruzarlo con tu cuenta). Si no lo has permitido, ese contador ni siquiera se carga.
Stripe cobra la suscripción, si te suscribes: la tarjeta la trata Stripe directamente y no pasa por aquí.
No se vende nada a nadie. No hay publicidad. No hay rastreadores de terceros, ni perfiles publicitarios, ni seguimiento entre sitios.
Fuera de la Unión Europea
La base de datos y los ficheros están alojados en la Unión Europea.
Google (el login y, si enciendes los avisos en el móvil, la entrega vía Firebase), Vercel, Stripe y el proveedor del modelo de lenguaje son empresas que pueden tratar datos fuera de la Unión, típicamente en Estados Unidos. Esas transferencias se amparan en las cláusulas contractuales tipo de la Comisión Europea y, cuando el proveedor está adherido, en el Marco de Privacidad de Datos UE-EE. UU.
Cuánto tiempo
Lo tuyo se guarda mientras tengas la cuenta abierta.
En Ajustes hay un botón para borrar la cuenta. Borra de verdad: perfil, lecturas, mensajes, gustos, avisos y los ficheros que hayas subido, en cascada y sin copia diferida. No hay que escribir a nadie ni esperar a que alguien lo apruebe.
Dos cosas sobreviven a ese borrado, y conviene decirlo: los registros técnicos del servidor (errores y eventos de seguridad, con tu identificador de usuario dentro) se van solos en días, no en meses; y las facturas, si llegaste a pagar, las conserva Stripe el tiempo que obliga la normativa fiscal y mercantil. Eso último es una obligación legal, no una decisión nuestra.
Tus derechos
Acceso y portabilidad. Escribiendo al correo de abajo se te envía, en un JSON, todo lo que se guarda de ti: perfil, lecturas, conversaciones enteras, comentarios de club y los ficheros que subiste. Es gratis y se responde en un mes como mucho.
Supresión. El botón de borrar la cuenta, en esa misma pantalla.
Rectificación. El nombre y la foto vienen de tu cuenta de Google; se corrigen allí y aquí se actualizan. Lo demás, escribiendo al correo de abajo.
Retirar el consentimiento. Los avisos y la medición de visitas se apagan en Ajustes, en un clic, y apagarlos es tan fácil como haberlos encendido.
Oposición y limitación. Puedes oponerte a los tratamientos que se apoyan en el interés legítimo y pedir que se limite el tratamiento mientras se resuelve: escribe al correo de abajo.
Se contesta en el plazo de un mes que marca el RGPD. Si crees que algo no se ha hecho bien, puedes reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos (www.aepd.es) o ante la autoridad de control de tu país.
Chatter se opera desde la Unión Europea y se ajusta al RGPD.
Menores
Chatter no está pensado para menores de 13 años y no se recogen datos de menores de esa edad a sabiendas.
Dudas, peticiones o quejas: robertoot99@gmail.com